La fachada es el primer mensaje del edificio. En ARTEGLASS la tratamos como una piel inteligente: representa a la marca, cuida el confort y facilita la operación diaria. Estas son nuestras recomendaciones si tienes una propiedad cerca de la playa o lugares tropicales.
Queremos interiores luminosos y frescos. ¿Cómo lo logramos?
Vidrios que dejan pasar luz agradable y reducen el deslumbramiento.
Sombra bien colocada: aleros, aletas o segundas pieles que estilizan y calman la radiación donde más pega.
Pantallas interiores ligeras para regular el brillo en horas críticas sin “apagar” el espacio.
Tu equipo lo nota: menos reflejos, menos fatiga visual y ambientes más parejos durante el día.
La fachada debe hablar de tu proyecto:
Tramas sutiles o serigrafías ligeras que crean identidad sin saturar.
Transparencias estratégicas: mostrar vida interior donde conviene y resguardar donde importa.
Entradas con presencia: puertas en vidrio que invitan y vitrina que se transforma con las temporadas.
El resultado es una marca clara y una experiencia memorable desde la calle hasta el lobby.
Una buena fachada se mantiene fácil:
Modulación pensada para limpieza ágil y recambios sin complicaciones.
Sellados accesibles para cuidar la impermeabilidad con mantenimientos rápidos.
Guía de cuidado con productos que protegen el brillo por años.
Menos imprevistos, más previsibilidad para la administración del edificio.
Con 75 años en Guatemala, en ARTEGLASS coordinamos contigo y con obra civil para que diseño y ejecución hablen el mismo idioma. Diseñamos, fabricamos e instalamos con un mismo equipo, lo que reduce pasos y acelera la entrega. Así la fachada luce como tú la imaginaste… y funciona como esperas.
Una fachada de vidrio bien resuelta te da luz, confort y una imagen potente. En ARTEGLASS nos ocupamos del detalle para que tú te enfoques en el proyecto.